11 abr de 2009

Boquitas Pintadas

El presente trabajo tratara de mostrar y analizar la novela “Boquitas Pintadas” del escritor argentino Manuel Puig. Para este cometido comenzaremos mostrando algunos rasgos biográficos del escritor. Posteriormente haremos un breve recorrido por la novela, con el objetivo de mostrarla de manera general, enfatizando de forma especial los sucesos más importantes que se desarrollan dentro está. Para luego hacer un pequeño análisis y comentario acerca de la misma.


Manuel Puig Nació en una provincia de Buenos Aires, Argentina, llamada General Villegas. En 1951 inició sus estudios en la facultad de Filosofía y Letras. Viajo a Roma donde realizo algunos cursos de dirección en el Centro Sperimentale di Cinematografía, y trabajo como ayudante en diversos filmes. Escribió su primera novela en 1968, llamada “La traición de Rita Hayworth”. Posteriormente escribió en 1969 la novela “Boquitas Pintadas”.


En 1973, debido a su novela titulada “Buenos Aires Affair” Puig es amenazado de censura, deja la Argentina y se traslada a México. Sus siguientes publicaciones son: “El beso de la mujer araña” en 1976, “Pubis angelical” en 1979, “Maldición eterna a quién lea estas páginas” en 1981, “Sangre de amor correspondido” en 1982, y “Cae la noche tropical” en 1988. Manuel Puig murió en Cuernavaca, México, el 22 de julio de 1990.


Antes de comenzar el recorrido a través de la novela es importante que comencemos aclarando que está se nos presenta como un folletín dividido en 16 entregas. Cada entrega se encuentra ambientada por un verso, en algún caso perteneciente a canciones, de tango, muy popular atribuidas a Alfredo Le Pera, Homero Manzi, Luis Rubinstein y otros. La obra en general se encuentra situada entre dos muertes, en fechas distintas. La muerte de Juan Carlos Etchepare y de Nené.



La primera entrega se encuentra ambientada por las palabras “Era… para mí la vida entera …”(Manuel Puig 2006:9), estas palabras dan pie al desarrollo de la historia. En esta primera entrega descubrimos, mediante una nota, en la revista mensual “Nuestra Vecindad” el fallecimiento de Juan Carlos Etchepare, a los 29 años de edad. A raíz de lo cual Nené envía la primera carta de nuestra historia. La carta esta dirigida a Doña Leonor, dándole su más sentido pésame.


Gracias a que Nené recibe una respuesta a su segunda carta es que se comienza a desarrollarse la historia. En las siguientes cartas escritas por Nené va confiando a Doña Leonor detalles de su relación con Juan Carlos, así como también muchas cosas personales de su vida actual. Le cuenta sobre la existencia de unas cartas que Juan Carlos que él le había escrito cuando ellos aún salían juntos. Así como también sobre los inconvenientes que tenía para ocultar su tristeza por su muerte, ante sus hijos y su marido.


“[…] Si usted me viera lo mal que ando, no tengo ganas de nada. Ni a mi marido ni a los chicos puedo comentarles nada, así que ni bien terminé de darles de almorzar a los chicos, hoy me acosté así pude por lo menos no andar disimulando. Ando muy demacrada de cara. A los chicos les digo que tengo dolor de cabeza, así me dejan un rato tranquila.”

(Manuel Puig 2006:18)


Durante la segunda entrega Nené escribe una carta en la que cuenta como comenzó su pelea con Celina y la relación que la liga con el Dr. Aschero, con quien ella trabajaba. Estas historias se ven entremezcladas con un pequeño incidente donde Nené escribe una carta, que después destruye, donde comparte a Leonor la decepción que siente con respecto a su vida de ama de casa. Peo termina re escribiendo la carta elogiando a su marido y agradeciendo a Dios por la familia que tiene.


En la tercera, cuarta y quinta entrega se describen distintas escenas donde se presenta un álbum de fotografías de Juan Carlos, una descripción detallada del dormitorio de Mabel y de su trabajo como maestra de escuela. También en estas entregas se develan las razones por las que Nené va a trabajar al Barato Argentino y la relación que existe entre Pancho y la Rabadilla. Lo más relevante de estas tres entregas es que nos dan cuenta de las vidas de nuestros personajes. Así como también de la enfermedad que sufre Juan Carlos y los efectos que causa en él.


La sexta entrega es mágica, una gitana advierte a Juan Carlos acerca de su suerte en los amores y sobre su enfermedad. Juan Carlos reacciona molesto y se retira del lugar. Mientras tanto el Dr. Malbrán contesta una carta a su colega, el Dr. Bonifaci. Donde hablan de Juan Carlos, su enfermedad y las posibilidades económicas con las que cuenta para iniciar un posible tratamiento.


“[…] [S]egún la conversación que sostuve con la madre el día de ayer, no podría solventar los gastos de su sanatorio más allá de mediados de septiembre. Dejo libre a su criterio comunicarle la noticia a Etchepare ya o más adelante. Para su información la madre es viuda y no tiene ahorros y la licencia del empleo es sin gosce de sueldo. La madre me dijo además que el muchacho nunca le dio un centavo de su sueldo para la casa, así que no creo que él quiera dejar Cosquín tan pronto para ahorrarle dinero a su madre. Ese punto parece dejarlo indiferente.[..]”

(Manuel Puig 2006:90)



Durante la séptima entrega Juan Carlos le cuenta a Nené como es el sanatorio en el que se encuentra. En esta entrega Juan Carlos se relaciona con otro enfermo que se encuentra en el mismo sanatorio, es un profesor que le corrige las cartas antes que él las envié. Nené y Juan Carlos mantienen contacto mediante las cartas que se mandan. En esta entrega también nos enteramos que Juan Carlos no sigue el tratamiento como debe, sale a bañarse al río sin hacer caso a los médicos. Un día en que Juan Carlos hablaba con su amigo de la habitación 14, este le pregunta si era consiente de su enfermedad, le recuerda que es muy grave. Y más aún, le pregunta, de si era consiente en como esto afectaba a Nené o cualquiera que establezca una relación con él.


En la octava entrega se desarrollan situaciones muy diversas y cruciales. Primero Juan Carlos le cuenta a Nené que los médicos se dieron cuenta de sus escapadas al rió. Posteriormente le informa de su inminente retorno a General Vallejos para concretar un alquiler, a pedido de su madre. Le dice que al finalizar ese negocio, volverá a Cosquín para terminar con el tratamiento. En esta entrega también nos enteramos que Raba esta embarazada, así como también del viaje de Pancho como aspirante a suboficial.


La novena entrega nos da cuenta del regreso Juan Carlos, su altercado con el padre de Nené y su intención frustrada de encontrarse con Mabel. También nos enteramos que el Dr. Malbrán y el Intendente Municipal, coincidían en que Juan Carlos no podía volver a trabajar y que tampoco podría seguir contando con la licencia en su trabajo. Juan Carlos tiene grandes deseos de regresar a Cosquín para curarse. Algún tiempo después Nené le escribe una carta a Mabel agradeciéndole por el velador enviado como regalo de bodas. Le cuenta los detalles sobre su casamiento con el martillero Massa y su luna de miel en Buenos Aires.


En la décima entrega se desarrollan algunas conversaciones entre Nené y Raba. Donde se puede observar la diferencia social que percibe Nené entre Raba y ella. Así mismo somos testigos de la conversación entre Pancho y Mabel, comienzan hablando de los higos y terminan hablando de Juan Carlos. En un principio Mabel desprecia Pancho, pero luego se empieza a sentir atraída por él.


Mientras que en la undécima y duodécima entrega se narra de manera detallada los pensamientos de Raba acerca de su trabajo, su hijo y la relación que la liga con Pancho. En estas entregas también se de tallan los pensamientos de Pancho sobre los higos, Mabel y su habitación. Ocurre un incidente Pancho muere pero cuando Juan Carlos recibe la noticia se alegra por ello.


Se presenta un acta policial sobre la muerte de Pancho el día 17 de junio de 1939. La acusada de su asesinato es Raba. Según el acta, Pancho visitaba todas las noches a Raba, trataba de aprovecharse de ella y siempre iba borracho. Durante la última visita Raba aprovechó un descuido de Pancho y tomó un cuchillo de la cocina, que luego utilizó para defenderse de él. Un día después fueron detenidos los hermanos de Pancho, por arrojarle piedras a Raba.


Sin duda uno de los encuentros más significativos, a nivel narrativo, es el encuentro entre Celina y la viuda. Celina habla sobre lo molesta que esta su madre y ella misma al enterarse que la viuda iba a vender su casa, para irse a vivir a Cosquín. En este encuentro se pueden ver con claridad los pensamientos de ambos personajes. Con lo cual Puig muestra de manera clara uno de sus recursos narrativos presentes en varios lugares su obra.


“Mire señora, como le mandé decir, tengo algo que hablar con usted muy importante. tenés un corte de pelo a la garçonne que da asco y esos aros de argolla no le faltan a ninguna chusma. -Sí, hable con toda confianza. ayúdame Dios mió, que esta es capas de cualquier cosa. -Mire, ante todo quiero que usted me prometa no contárselo a nadie. Orillera chusma, vas a sufrir sin contárselo a la vecina. – Se lo juro por lo más sagrado. ¿Dios no me castigará que estoy jurando?”

(Manuel Puig 2006:164)


En la decimotercera, decimocuarta y decimoquinta entrega Puig nos presenta el encuentro entre Mabel y Nené, Mabel visita a su amiga. Nené ya tenía dos hijos varones Mientras que Mabel estaba realizando los preparativos para su boda. Ambas se ponen a escuchar la novela de las cinco, esta les da el pretexto perfecto apara abordar algunos temas que abordarían normalmente. Hablan sobre Juan Carlos, Mabel le dice a Nené que había prometido guardar el secreto de por qué las mujeres estaban tan enamoradas de Juan Carlos, aunque Nené afirmaba que la razón era que era un muchacho amable.


Mabel se confiesa con un cura respecto al asesinato de Pancho. En realidad, Pancho iba todas las noches a visitarla a ella. Él siempre esperaba que se hiciera la medianoche para visitarla. Raba se dio cuenta de la traición de su patrona, y una noche se decidió a esperar a que Pancho saliera de la habitación para matarlo. También confiesa que persuadió a Raba para que en su declaración no la perjudicase a ella.


Descubrimos que Juan Carlos muere asfixiado, por una hemorragia pulmonar. El relato se recrudece al mencionar que Pancho permanecía en una fosa común del Cementerio de Coronel Vallejos, donde se hallaba cubierto por cadáveres en distinto grado de descomposición. Mientras tanto Raba convive con un viudo y sus hijos, hijo Pancho ya tiene nueve años y es repartidor de diarios.


Nené recibe una carta firmada por Leonor Saldívar de Etchepare. Es la contestación enviada a la primera carta de Nené. En esta entrega descubrimos que quien respondía las cartas a Nené no era Doña Leonor, sino su hija Celina. Celina escribe como si fuera su madre, diciendo que un joven doctor le pidió la mano de su hija. Celina a Nené la dirección de su marido, para recomendar a una amiga que desea mudarse a la capital.


Celina le envía a Donato Massa las cartas que Nené le había enviado, señalando algunas partes en las que Nené relataba el descontento de estar casada con él y del deseo que tenia de estar cerca de Juan Carlos. También envía las cartas de Juan Carlos, que Nené le había solicitado días antes. Algún tiempo después, que Nené enfrenta a su marido y lo abandona por culpa de Celina, se desarrolla una conversación entre la viuda y Nené. Nené va a Cosquín y se entera que Juan Carlos siempre la nombraba con gran cariño. La viuda le dice que también nombraba a Mabel, perro refiriéndose a ella como una egoísta.


La última entrega esta solamente dedicada a Nené a su marido y a sus hijos. EL 15 de septiembre de 1968, Muere Nené, a causa de una grave enfermedad. Ella solicito no ser cremada y llevar entre el ataúd y la mortaja, unas cartas viejas. Este pedido fue cambiado a último momento y solicitó que le colocaran un mechón de pelo de su nieta, el reloj de pulsera que su segundo hijo había recibido como regalo de su comunión y el anillo de compromiso de su esposo. Luego le pidió a su marido que las cartas, de Juan Carlos y ella, fueran destruidas por el mismo.


Raba. Se dirige al pueblo, a comprar cosas para el casamiento de su hija. Estaba contenta porque los hijos de sus hijastros la llamaban abuela y por que el hijo de Pancho se había casado y tenía tres hijos. Mientras tanto Donato Massa se dispuso a quemar las cartas como lo había pedido su esposa.


Terminado el recorrido por la novela me atrevo a decir que lo que más me gusto de esta novela fue el estilo con que fue escrita. El uso de canciones populares para ambientar y anunciar el tema que trataría cada una de las entregas fue muy ingenioso e ilustrativo. En este mismo sentido el uso de cartas como recurso narrativo para contar la historia e introducir a cada uno de los personajes fue muy interesante.


Así mismo el uso de las cartas, notas de revistas y otros recursos nos permitieron tener a mano varios narradores. En ningún momento dejamos de estar al tanto de todo cuanto pasaba y pasó en la vida de nuestros personajes. Ni siquiera sus pensamientos escapaban a nuestra intromisión. Estabamos presentes en todos los momentos importantes y decisivos de la historia. Sí bien algunos detalles como el que haya sido Celina la que escribía las cartas a Nené son revelados al final, el resto de pormenores como el hecho que Mabel fue la verdadera responsable de la muerte del Pancho no escapan a nuestro conocimiento.


“Boquitas pintadas” nos permitió entrar en las vidas de unos personajes situados en un pueblo de la Provincia de Buenos Aires, llamado Coronel Vallejos. Puig nos inserto no sólo en una historia que narra los acontecimientos románticos y trágicos de algunos personajes del pueblo, sino además nos abrió las mentes de estos, mostrándonos sus deseos y pensamientos más íntimos. Revelándonos de cierta manera algunos estereotipos, deseos, anhelos y mentiras presentes, tal vez, en la misma sociedad argentina de esa época.


Gracias a que tuvimos acceso a los pensamientos de los personajes pudimos descubrir sus mentiras y sus verdaderas intenciones. Descubrimos una falsa moralidad enmascarada bajo un trato “respetuoso” meramente formal. Nos introducimos en la vida de personas comunes y descubrimos que muchas veces cuando hablamos no decimos lo que realmente queremos decir.


No podemos negar que ese hecho no sólo podría ser encontrado y atribuido a estos personajes. A mi parecer considero que este tipo de actitudes podrían ser halladas en cualquier persona. Que diferente seria nuestra apreciación de la gente que conocemos si descubriéramos lo que relámete están pensando acerca de nosotros.


No cabe duda de que si por alguna extraña razón los seres humanos despertáramos un día con un extraño don que nos permitiera escuchar los pensamientos de los demás. Se desatarían, tal vez, las guerras más sangrientas que la humanidad aya conocido. Quien sabe quizás trataríamos de matar a las personas que más amamos.


Puig nos ofrece un acercamiento hacia la realidad de una manera distinta. Pero aún así no se descuida y nos muestra algunos los detalles caracteristicos de la sociedad que nos muesta. Podemos encontrar fácilmente es sus descripciones estereotipos de belleza, mujeres rubias, discriminación social, entre las que pueden estudiar y las que no, etc. Puig nos habré los ojos ante un mundo donde los seres humanos no siempre dicen lo que realmente están pensando.




Bibliografía


PUIG, Manuel

2006 Boquitas Pintadas. Editorial Booket. Buenos Aires, Argentina.




Boquitas pintadas

INSTITUTO DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES “LUIS ESPINAL”

Materia: Introducción a la Teología
Nombre: Idelmina Gonzales Llave
Literatura Latinoamericana y Boliviana

BOQUITAS PINTADAS el egaño
Introducción.-
Esta novela empieza con unas cartas que escribe Nélida a Dña. Leonor, por la muerte de su antiguo enamorado, Juan Carlos, ya fallecido a causa de la tuberculosis en un sanatorio. Pues de donde se va reconstruyendo la relación amorosa que había tenido con Juan Carlos.
Por un lado me parece que se proyecta la figura de la mujer amante, paciente y engañada, en el rostro de Nené ya que Juan Carlos, el objeto de su deseo, no vacilaba en engañarla constantemente. Me llamó la atención porque pasa a Nené, con Juan Carlos; a Rabadilla con Francisco. Al perecer predomina el engaño. Por eso me pregunto ¿cuál es el motivo para mostrar estas actitudes? Y me parece que se da en la realidad.
Desarrollo.-
Empezando casi desde el principio, Nélida escribe unas cartas a Dña. Leonor al saber que Juan Carlos había muerto. Al tener respuesta de su carta se emociona, pero también le pone mal psicológicamente. Además sigue afirmando que lo quería mucho, que era su gran amor. Algo que me llamó la atención es que Nélida se preocupe sobre si le cremaron o no. Cosas que otros a lo mejor no son nada importantes. Por otro lado habla de sus dos amigas que fueron Mabel y Celina, aunque luego tuvieron pelea con Celina. También tiene el atrevimiento de pedir las cartas de amor que se escribían mutuamente.
Al parecer Celina quería, que Juan Carlos volviera con Mabel. Así va relatando o recordando muchos acontecimientos vividos. Como: su vida de casada que ya no es gratificante, hasta expresar de sus hijos y de su esposo palabras duras como “…Yo me voya morir con esta vida que hago nada más que trabajar en la casa y renegar con los chicos” (Puig Manuel, 2001: 24) hasta le hace una pregunta: “¿Usted cree que puedo encontrar un muchacho que me dé otra vida?” (Ibid, 25). Pero toda su conversación o escrito gira en torno a Juan Carlos. Que Juan Carlos la respetaba a pesar de que sabía que después de su encuentro, se dirigía él a visitar por las noches a la viuda. Juan Carlos; tuberculoso, estaba amarrado sentimentalmente con Mabel, la amiga de ella y con la viuda Elsa di Carlo. Todos los datos o referencias que menciona, hace que encontremos el subtexto, el triángulo de Mabel, Raba y Pancho, quienes proporcionan el elemento siniestro de crimen y suspenso de esta trama, y de esta manera se logra una cierta intertextualidad con la novela policial. Mabel tiene amores prohibidos con Pancho, policía de baja condición social. Mabel es la niña rica, consentida que al final termina mal, debido al escándalo de los negocios de su padre con su ex-novio inglés.
Nené, aunque es mimada por sus padres, parece ser inocente y quiere ir por un camino recto; en uno de sus escritos cuenta que había sido víctima sexual del Dr. Aschero, lo cual la avergüenza porque ha sido tonta; y sigue afirmando que sigue enamorada de Juan Carlos y aunque se casa con otro, pero este amor de Juan Carlos parece que no la deja ser feliz.
Ella ha idealizado al novio enfermo y con el paso del tiempo se ha olvidado de sus defectos y de sus traiciones con otras mujeres. Por otro lado la pareja de Pancho y, especialmente, Raba son imágenes de los personajes humildes, de cierto modo usados y abusados por los patrones o por las condiciones, la situación, el contexto social en que
viven. Pero Mabel al tener amores prohibidos con Pancho, un policía de baja condición social, hace que se desarrolle el engaño y abandono con falsas promesas, a Raba, la empleada de la familia de Mabel, es decir de Mabel que destruye la relación de amor de Raba y Pancho. Pero al final de los personajes femeninos, la Raba podíamos decir como anti-heroína es la que mejor termina: rodeada de hijos, casada con su vecino y gozando de sus numerosos nietos a pesar de haber asesinado a Pancho al darse cuenta de su engaño.
Si recordamos un poco sobre los hechos que mencionan las cartas, los relatos podemos decir que hay datos entre cortados como: las cartas que van dirigidas a una persona pero luego hay un relato de todas las actividades de un solo personaje, que puede cambiar y no describir el nombre de dicha persona.
Veamos algunas: Juan Carlos, el “buen mozo”, a quien Nené no puede olvidar, en la obra, muestra algunos escritos desde Cosquín a la Rubia (Nené). Corregidas por un anciano profesor. En la carta sobre su vida. Según sus cartas de Juan Carlos, Nené es la razón de su alegría y fuerza para curarse, porque con sus cartas de respuesta de Nené, se alegra y trata de poner esfuerzo para sanarse. Aunque no cumplía con el tratamiento previsto del doctor. Pero en alguna de sus cartas también va dirigido a su familia y a Mabel. En cuanto a Rabadilla, anuncian el hospital que ella está embarazada pero no quiere decir nada sobre el presunto padre.
Después que Juan Carlos volvió a Vallejos, quiso ver a Mabel, pero ella ya estaba de licencia, y se encontraba en Buenos Aires. Mientras tanto, el Dr. Malbrán y el Intendente Municipal, pero por otro lado coincidían en que Juan Carlos no podía volver a trabajar y tampoco podría seguir de licencia, el padre de Nené no lo quiere porque puede contagiar a su hija. Juan Carlos en su soledad deseaba que Pancho dejara el curso y volviera, para acompañarlo durante sus tardes en el bar, porque era su amigo y a lo mejor no se alejaría de él como los demás. Luego se relata detalladamente el día de Mabel. Donde su mayor deseo era que entrara por la puerta de su habitación alguna de sus actores preferidos, con un ramo de rosas en sus manos. Y el temor que sentía era que su padre perdiera el proceso iniciado por Cecil, lo cual influiría de una manera negativa en la economía familiar.
En cuanto a Pancho. Su mayor deseo era pasear por el centro de Vallejos, con su uniforme de Policía. Y su temor más grande era que Raba lo denunciase como padre de su hijo. También se relata detalladamente el día de Rabadilla. Su mayor deseo era que su criatura naciera sana. Su temor más grande era que Pancho volviera y repudiara a su hijo y a ella. En uno de esos días de Nené, tiene la llamada de Raba, abren una conversación. La Raba cuenta que está trabajando en Buenos Aires, y que su hijo Panchito está con su tía en Vallejos. Ella que cree que Pancho está haciendo la casa para después casarse a pesar de que no le prometió nada. Le dice que tiene deseos de visitarla, pero Nené le pregunta sobre Juan Carlos y Raba le dice que estaba con la viuda, y que no trabajaba. Así después de dos llamadas, Raba anuncia que vuelve a vallejos y le pide un poco de ropa para su hijo y algo para ella. Planean encontrase en la estación de tren, para darle lo solicitado.
Pasando de personajes abren una conversación entre Pancho y Mabel: Mabel quería cortar unos higos que se encontraban cerca de la medianera que la comunicaba con la Comisaría. Se ponen a hablar de los higos, después hablan de Juan Carlos. Se detallan los pensamientos de cada uno: a él le gusta Mabel; primero Mabel lo desprecia, luego se empieza a sentir atraída.
Después de un tiempo anuncianla muerte de Pancho, el día 17 de junio de 1939. La acusada de su asesinato es la Rabadilla. Según el acta, Pancho visitaba todas las noches a Raba, pero trataba de aprovecharse de ella y siempre iba borracho. En un momento, Raba aprovechó un descuido del hombre y tomó un cuchillo de la cocina, que luego utilizó para defenderse de él, ya que pretendió abusar de ella. Habla sobre el hijo que ellos tenían y que Pancho no cumplía con su papel de padre.
Más adelante Mabel se confiesa: en la Confesión era con respecto al asesinato de Pancho. En realidad, Pancho iba todas las noches a visitar a Mabel: esperaba que se hiciera la medianoche, ingresaba a la habitación por la ventana, y permanecía allí hasta antes del amanecer. Rabadilla se dio cuenta, y una noche, decidió esperar a que Pancho saliera de la habitación y matarlo. Mabel hizo que Raba cambiara la declaración para que no la perjudicase y también se beneficiara, al obtener una pena menor por haber actuado en defensa propia.
Luego se anuncia la muerte de Juan Carlos. Había ido a visitar a su madre y a su hermana, por Semana Santa. Murió asfixiado, por una hemorragia pulmonar. Por otro lado Pues Raba convivía con un viudo, cuidaba de sus hijos; su hijo, Panchito, tenía nueve años y era repartidor de diarios.
Carta enviada a Nené, firmada por Leonor Saldívar de Etchepare. Es la contestación enviada a la primera carta de Nené. Quien contestó la carta no fue Leonor, sino su hija Celina. Pide que le envíe las siguientes cartas a la Casilla de Correo. Celina habla en las cartas como si fuera su madre, diciendo que un joven doctor le pidió la mano de su hija, pero que ella no confía en un desconocido. Le solicita la dirección de su marido, para recomendar a una amiga que desea mudarse a la capital.
Celina le envía a Donato Massa, esposo de Nené, cartas que esta le había enviado, señalando algunas partes en las que Nené relataba el descontento de estar casada con él y del deseo de estar cerca de Juan Carlos. También envía las cartas de Juan Carlos, que Nené le había solicitado.
Nené va a la última residencia de Juan Carlos, en Cosquín para hablar con la Viuda. Nené se había separado dos semanas antes de ir a Córdoba. Elsa le dice que la nombraba mucho a ella y a Mabel, pero que creía que Mabel era una egoísta y que ella era una buena chica. Nené prefiere seguir su viaje hacia La Falda, porque se había separado de su marido, además él había abandonado la casa. En el camino, piensa en muchas cosas, sobretodo en Juan Carlos. Después de este regreso la novela sigue hacia delante la historia.
De repente sale el aviso fúnebre, esta vez se trata de Nené; Muere Nené, a causa de una grave dolencia, a los cincuenta y dos años de edad. Ella había solicitado no ser cremada y llevar entre el cajón y la mortaja, unas cartas de treinta años atrás. Dicho pedido fue cambiado: solicitó que le colocaran un mechón de pelo de su nieta, el reloj de pulsera que su segundo hijo había recibido como regalo de su comunión y el anillo de compromiso de su esposo; pidió que las cartas fueran destruidas por su propio esposo.
Mabel trabajaba por las mañanas en la escuela y por las tardes, daba clases particulares, para ayudar a solventar los gastos que debía afrontar su hija, por la enfermedad de su hijo, de dos años. Raba se había quedado viuda. Se dirigía al pueblo, a comprar cosas para el casamiento de su hija. Estaba contenta porque los hijos de sus hijastros la llamaban abuela. Panchito se había casado y tenía tres hijos.
Al volver del escribano, Donato Massa, el esposo de Nené, se sentía muy cansado y triste. Se dispuso a quemar las cartas, tanto las de cintita celeste como las de cintita rosa, como había pedido su esposa.

Así termina la historia, y podemos deducir que la novela pertenece al género romántico porque los personajes viven en romance y luego en desengaño y por últimos los protagonistas de la historia mueren pasando de un episodio a otro. Por eso Al principio la novela empieza con algunas escenas descritas pero también pérdida de algunos detalles no es fácil encontrar el sentido de la historia relatada. En algunas escenas los personajes no son nombrados pero por los detalles o descripción se les puede reconocer. Podemos decir que esta historia también está marcada por los encubrimientos, mentiras, ocultamientos y engaños entre los personajes y tragedias: Nené oculta a Juan Carlos, su relación con el Dr. Aschero, Juan Carlos engaña a todas las mujeres, Celina escribe las cartas, haciéndose pasar por su madre, Mabel engañaba a su novio con Juan Carlos, Pancho se metía en el cuarto de Mabel por las noches, para que nadie se enterara, etc. Podemos concluir que en toda la historia se muestra la falta de sensibilidad masculina, mejor dicho, en el estereotipo masculino que encarna Juan Carlos es la contraposición de un halago a lo femenino, a lo honesto y una defensa oculta a la sensibilidad femenina. El propio protagonista un hombre duro, con ambiciones claras, aunque en lo sentimental no sabía realmente lo que quería. Si bien buscaba el amor de Nené, lo que no le daba ella lo conseguía por otro lado, convirtiéndose en una persona que no le importaba jugar con los sentimientos de las demás y a lo mejor esto es el motivo de tantos desengaños y mentiras. Cúantas mujeres son engañadas, ultrajadas; pero también reconozco la pasividad de la protagonista, que se deja engañar.
Esto me lleva a reflexionar que la vida de mentiras, de engaños no funciona, sino lleva al desorden interior. Porque los personajes, casi todos tenían un deseo ninguno de ellos cumplió sino es juego de sentimientos.


Bibliografía:
2001
PUIG, Manuel, Boquitas pintadas; Editorial Sudamericana, impreso en Barcelona

10 abr de 2009

Ensayo de Boquitas Pintadas

ISFH “Luís Espinal”
Literatura Latinoamericana y Boliviana
Docente: Lic. Rodrigo Hasbún
Propio: Teresa De la Cruz B.

¿Conciencia moral, camino a la autenticidad/ propiedad del Ser?

Cabe, aquí, la reflexión filosófica: ¡cuántos, cuántos solemos andar por este histriónico mundo llegando diariamente al final de la etapa sin lograr saber qué papel hemos estado desempeñando en el escenario de la vida![1]

En el presente trabajo, tras la lectura previa de la novela, una serie de reflexiones y breves conversaciones con los personajes de la misma, se procurará compartir el parecer en lo tocante al tema de la propiedad e impropiedad del ser, evidentemente será necesario apelar a una de las formulaciones del imperativo categórico de Kant[2] para luego indagar en la mayor preocupación de Heidegger – la autenticidad del ser –.

Antes bien, es menester enumerar algunos aspectos a considerar, menciónese en principio a las mujeres, aquellas que son engañadas, las que están enamoradas y que a la par de ello son ingenuas, leales, fieles; por otro lado el paso o vía libre al goce, de manera incisiva se presenta en la figura de los hombres, no obstante, no se puede obviar a algunas mujeres; otro tema a nombrar es el de la falsa moral, aquella que se plaga y tiñe de infidelidad, apariencia, detracción e hipocresía y por último, discurrir en la alienación, patente, dadas las características anteriores y otras que se mencionarán a lo largo de este ensayo.

Prosiguiendo en esta tarea es preciso aclarar aquellos puntos ya indicados para así armar la trama de esta reflexión. El tema respecto a la figura femenina, la imagen de la mujer, es esencial puesto que el melodrama gira en torno a ellas, y claro, la presencia de los hombres tampoco se hace esperar, es más, aun en el recuerdo dicha presencia permanece. Aquella presencia que permanece es evocación del pasado, pasado y presente en el que se comprende que cada una de las acciones de éstos dejan mella y afectan considerablemente.
En lo tocante, hágase memoria de algunos episodios, las entregas, en las que, dado el carácter folletinesco de Puig, se narra el sentir, el pensar, la inquietud, el deseo, la afección[3]… y que sólo son posibles a la intuición en la medida en que se entreteje y se sigue el hilo que hilvana cada uno de los hechos, de los sujetos y mundos, los que se arman a partir de retazos, de historias en las que el amor y la pasión son la evocación del pasado, una agonía que se va arrastrando “[…] la primera vez que me escribió unas cuantas cartas de novios a Vallejos, decía cosas que yo nunca me las olvidé, […] no lo debería decir porque ahora soy una mujer casada” (PUIG : 14), el anhelo de lo que pudo haber sido y no fue, y no es “[…] yo quiero irme con Juan Carlos[4], qué consuelo es […] la resurrección del alma y del cuerpo”[5](PUIG : 25); o bien, el vacío ante el recuerdo del amor juvenil, Nené[6] está segura de sí cuando afirma dicho sentimiento hacia Juan Carlos, es más, en el diálogo que entabla con la viuda Elsa Di Carlo asevera “Yo al único hombre que quise en mi vida fue a Juan Carlos” (PUIG : 162), por ello, aun cuando al principio de su matrimonio se sabe paciente y amorosa con Donato[7] después de pasado poco tiempo la fatiga y el cansancio se hacen sentir, la presencia del esposo provoca impaciencia, molestia, hastío y pesadez, incluso lo describe como gordo y feo, tal comentario se extiende a los dos niños que tiene, los que le resultan una carga, ella desearía mejor que los educara y criara la suegra, lo único que la alentaba era la seguridad de la muerte.

Los textos y los contextos expuestos por Puig resuenan de tal manera que es innegable interpelarse el cómo es posible vivir así, una relación conyugal inerte, insípida, de obligatoriedad, pero no al modo de una moral regida por imperativos categóricos tal como lo entiende Kant, sino porque aún es necesario mantener las apariencias y porque simplemente ya no queda más, ah, claro, lo único que queda es el recuerdo de un amor de hace más de nueve años atrás, amor que se añora, se desentierra y se retiene, recontándolo y recordando el significado de su presencia después de su muerte reciente.

Continuando en esta sintonía, cabe señalar la siguiente característica, la nobleza, de algún modo es perceptible esta actitud en Nené, si bien es cierto que por breve tiempo mantuvo una relación a escondidas con el Dr. Aschero[8]termina la misma y en consecuencia pasa a trabajar de aprendiz de enfermería a empaquetadora, y cuando conoce a Juan Carlos, su fidelidad y lealtad a éste es notable, aun después de transcurridos los años, pero la nobleza también puede contemplarse en Raba[9], aunque se combina con una actitud, la del sacrificio de una amante, no decir quién es el padre de su hijo porque hizo una promesa y porque cree en las palabras hechas por aquel hombre quien asegura que luego se hará responsable de la educación de aquel pequeño, de Francisco quien termina siendo Ramírez y no Páez Ramírez, entonces se trasluce el misterio, lo indescifrable. La novela toda de Puig se presta a sinnúmero de interpretaciones, las que se leen entre líneas y que a pesar de ser muchas y diferentes, puede argüirse que se traducen como fruto de la experiencia personal del receptor.

Y cómo olvidar, este mundo melodramático, plagado de mujeres, manifiesta problemas de interés femenino, relación de violencia y envidia, como causas plausibles puede señalarse el caso de la elección de la Reina Primavera que solía conmemorarse en septiembre de cada año, o siendo puntuales, el girar en torno a un hombre, mmm… copia de un don Juan como es el caso de Juan Carlos, los celos, la rabia, hasta la complacencia llega a ser confidente en este juego de vía al goce, recuérdese la relación Juan Carlos, la Viuda Di Carlo y Nené, o la situación de Mabel, Pancho, presencia de Raba, en este segundo caso, converge y se entremezcla el sentir seductor – hilo conductor – con el crimen, Pancho es asesinado. (PUIG: 143 – 146)

Hasta ahora se han mencionado una serie de características y hechos, sujetos situaciones y contextos, pero será bueno convenir y tratar el tema de la falsa moral, aquella que se deja entrever y ver en el medio social de la Argentina, concretamente, aquella de los años ‘30 a los ’60, la que se refleja en la gente de la provincia Coronel Vallejos y de aquellos que incluso abandonando la pampa para ir a vivir a la capital, Buenos Aires, ambiente en el que las relaciones de pareja, el matrimonio, el compromiso se rigen por un código, las apariencias, las voces del que dirán ejercen fuerza en el actuar de la gente que pertenece a la clase alta, analícese el caso de Mabel, es más, tampoco rehúye a esta circunstancia la vida de una sencilla y modesta mucama, Raba, por ejemplo; cítese también el suceso en el que Celina mantiene una conversación con la viuda inquiriéndole que por favor, la causa de la venta de su casa en Vallejos, como la instalación de una pensión en Cosquín no se sepa, puesto que la raíz del ya mencionado hecho se remite a la situación de Juan Carlos y su incurable enfermedad, los ejemplos no terminan, Mabel debe mantener un compromiso con alguien que pertenece a su nivel social, todo esto apunta a un hecho, actuar al son de la conveniencia, Kant distinguirá tipos de imperativos, los hipotético problemáticos, los hipotético asertóricos y los categóricos o apodícticos, los primeros indican condicionamiento, mediación en orden a un fin y Kant va contra todas las éticas teleológicas, por lo tanto, es el imperativo categórico, o sea la acción por sí misma, sin referencia a condición ni finalidad alguna, el imperativo moral, es decir, Kant forja una ética del debe ser, el que requiere de imperativos categóricos, su sentido es el siguiente: “obra de modo que puedas creer que lo que haces sea ley universal de la naturaleza”, por ende, “se debe hacer lo que se quiera, no lo que se desee, o apetezca, convenga, sino lo que pueda querer la voluntad racional…la ética Kantiana culmina en el concepto de persona moral. Una ética es siempre una ontología del hombre. Kant pide al hombre que realice su esencia, que sea el que en verdad es, un ser racional”. (MARIAS: 286)

Con todo lo expuesto, es factible reconsiderar la pregunta por la autenticidad e inautenticidad del ser; una comunidad, y por ello, los sujetos de la misma, inmersos en el disimulo, la apariencia, la envidia y la hipocresía, etcétera, se pierden a sí mismos, Heidegger dirá, el ser en el UNO, impropio, perdido en la habladuría y la ansiedad.

Se comprende así que la labor de todo ser humano es procurar el ser – ahí en el mundo, en relación con los otros, ya que se comparte el mundo con los otros, el mundo del ser-ahí es un mundo en común, es decir que el ser en es ser con otros[10]. La relación o correspondencia con otros hombres provoca la preocupación o solicitud, es decir que se está pendiente de los otros y que al mismo tiempo puede derivar en una actitud alienante – el otro es un objeto, utensilio, de goce, de placer, de satisfacción – o en una actitud liberalizante – respetando la libertad del otro –.

Hasta aquí se ha podido advertir de alguna manera el SER – AHÍ en relación y por ello mismo lleno de posibilidades, puesto que es inacabado, y como tal “puede elegirse a sí mismo, puede ganarse y también perderse, ya que por su misma esencia es posible ser – ahí auténtico”[11]. Al decir ser auténtico, se afirma como ser propio, es necesaria la actitud de estar en apertura, estado abierto.

En suma, la tarea que tiene para ser cada vez más SER, AUTÉNTICO, PROPIO, es permanente, el ser – ahí es inacabado; pero cada vez, en su ser ya, es menos de lo que puede llegar a ser y como ser finito que es, la conclusión de esta inconclusión es la muerte, y este acabamiento significa también la pérdida del ser – ahí, entonces el ser humano es un ser para la muerte, esto quiere decir “comportarse de tal modo respecto de la muerte que ésta se desemboza y mantiene como lo que es, como la posibilidad más peculiar, irreferible e irrebasable. Heidegger denomina este modo de comportarse un correr al encuentro de la muerte”[12].

Para concluir, es preciso apelar a la idea central, buscar ser cada vez más ser, de modo que la voluntad buena y autónoma opere el deber por el deber, sin condicionamientos ni buscando beneficios propios, de esta manera el ser auténtico e inacabado, en el afinamiento de su conciencia moral vivirá libre y responsable de sí.









Bibliografía
JULIÁN, Marías
1980 Historia de la filosofía. Biblioteca de la Revista de Occidente, S.A. Madrid.
MANZANO, Jorge
1988 Historia de la filosofía III, Tercer Cuaderno. Guadalajara.
PUIG, Manuel
2000 Boquitas Pintadas. AGEA, S.A. Argentina.
REALE, G. y ANTISERI D.
1988 Historia del pensamiento filosófico y científico, Tomo II. Editorial HERDER. Barcelona.
ZUBIRI, Xavier
1984 Inteligencia Sentiente. Inteligencia y Realidad. Alianza Editorial
Sociedad de Estudios y Publicaciones. Madrid.

[1] PUIG: 19.
[2] Crítica de la Razón Práctica.
[3] Se comprende el sentir como la estructural formal de la aprehensión sentiente, es decir, ser aprehensión impresiva, dicha estructura tiene tres momentos, uno de ellos es la afección, también están los otros dos momentos, la alteridad y la fuerza de imposición; esta aclaración se detendrá en la Afección, como lo que afecta al sentiente, pero esto que afecta es algo otro (nota, contenido), por tanto queda, son autónomas e independientes por estar formalizadas, es así que la nota presente en la afección se impone al sentiente.
La aprehensión sensible se da de un modo diferente en el hombre, es el denominado sentir de realidad, o sea, las mismas notas aprehendidas estimúlicamente presentan en el hombre una formalidad distinta, la que es “de suyo”, así la afección - lo que se aprehende y afecta como real – es de suyo – como algo que le pertenece a otro –. (ZUBIRI 1984: 30-60)
[4] Juan Carlos Jacinto Eusebio Etchepare, fallecido en fecha 18 de abril de 1947 a horas 15:00, a la edad de 29 años, la causa, tuberculosis. Nené y Juan Carlos se cartearon desde julio hasta septiembre de 1937.
[5] Misiva escrita un lunes 25 de parte de Nélida Fernández a la Señora Leonor.
[6] Nélida Enriqueta Fernández de Massa.
[7] Donato José Massa, esposo de Nené, trabaja en la inmobiliaria B.A.S.I.
[8] Hombre casado, tiene una niña y un niño, pertenece a la clase alta de la sociedad.
[9] Antonia Josefa Ramírez (Rabadilla), nombrada así porque tenía el trasero prominente y en punta como la rabadilla de una gallina. (PUIG : 48)
[10] El pensamiento alemán de Kant a Heidegger. 514.
[11]Ibíd.; p.509.
[12] Ibíd., p. 527.

UN ACERCAMIENTO A LAS EMOCIONES PERSONALES DE NENÉ, EN LA NOVELA: “BOQUITAS PINTADAS”

INTRODUCCIÓN

En este ensayo intentaremos aproximarnos a los estudios literarios, desde el desarrollo emocional de Nélida Fernández de Massa, que es uno de los personajes principales de la novela “Boquitas Pintadas”, la cual fue escrita por el argentino: Manuel Puig en 1969. “Boquitas Pintadas”: es una novela escrita en forma epistolar; con una cierta peculiaridad en el orden cronológico, por tratarse de un filigrana de hechos descritos desordenadamente. En ella se utilizan monólogos interiores, sin olvidar las pequeñas notas al pie, que son móviles para la imaginación. Al leer la novela vemos que la muerte, se presenta como el elemento que marca el principio, pero también el final del drama. Al ser este un filigrana de acontecimientos, se exige bastante concentración de parte del lector, para tener una mejor comprensión. Ahora daremos inicio, a tratar de llegar a nuestro objetivo.


  1. Desarrollo emocional:

“Estimada Doña Leonor:

Me he enterado de la triste noticia por la revista

Nuestra vecindad y después de muchas dudas me atrevo

a mandarle mi más sentido pésame por la muerte de su hijo…

Yo señora no sé si usted todavía me tendrá rencor

yo de todos modos le deseo que Nuestro Señor la ayude,

debe ser muy difícil resignarse a una pérdida así,

la de un hijo ya hombre.” (PUIG. 2000:12)


En el texto, podemos apreciar que la conducta de los personajes, va invariablemente dirigida, hacia ciertos fines u objetivos, de los que “…gran parte están relacionados con la satisfacción de necesidades fisiológicas básicas (motivos bisociales)…hasta que por cosas como el dinero, el prestigio y el deseo de ser socialmente aceptable, cambian sus necesidades, adaptándose a las nuevas (estas son adquiridas por factores externos a uno mismo, y se llaman motivos psicosociales)” (WHITTAKER. 1990:417).


En la lectura de la novela podemos darnos cuenta que se describen muchas necesidades entre las que resaltaremos tres: nos referimos al deseo de amistad, y al mismo tiempo de comprensión; el deseo de propia expresión; y por fin la necesidad de encontrarle un sentido a la vida., una meta concreta o en otras palabras de seguridad. Analicemos estas tres tendencias humanas de Manuel Puig en boquitas pintadas:

En la necesidad de comprensión, vemos algunas de estas urgentes necesidades de tipo personal, como la imperiosa exigencia de comprensión, que siente Nené, para con “…Doña Leonor: ¡Qué consuelo fue recibir su carta de contestación! La verdad es que no me la esperaba, creía que usted no me iba a perdonar nunca. Su hija Celina en cambio veo que me sigue despreciando…” (PUIG.2000:12), o la necesidad de la propia seguridad.


En la primera parte también vemos cómo Nené, le cuenta a Doña Leonor, su versión de lo que realmente pasó: “…Aschero y Celina le hicieron perder, se lo hicieron morir, y ahora tener que aguantar al cargoso de Massa. Fue Celina la culpable de todo, su hija que es una víbora, tenga cuidado…” (PUIG. 2000:23). Notamos en Nené, que se vuelve más aguda, que su temperamento es fácilmente alterable, lo cual guía a nuestra personaje hacia profundas montañas de depresión, es considerable la cantidad de pasajes en los que Nené, se siente deprimida con la vida que lleva y con su soledad; ante este mal comprendido, que Nené encuentra en los que le rodean, su instinto le empuja hacia Leonor, que es con la que quiere estar en simpatía, para ayudarse a sobreponerse, ya que ambas parecen tener el mismo objeto de amor y/o dolor: Juan Carlos…


La segunda necesidad que observamos se refiere a su búsqueda de seguridad. Ante la noticia de la muerte de Juan Carlos, que es lo que lleva a la desintegración a Nené, ya que según ella, perdió el rumbo en su vida actual: “le juro señora que cuando me case con Massa ya no me acordaba mas de Juan Carlos, lo seguía apreciando como amigo y nada más. Pero ahora no se que me pasa…” (PUIG. 2000:18)


La última de las manifestaciones de las que íbamos hablando, se refieren a la capacidad de autoexpresión. El problema esta en que, debido a esa misma desintegración recién comentada, Nené no ve claro en que dirección debe caminar. No se fía de las gentes, que le rodean para hablar de Juan Carlos, más que de doña Leonor, se ve que con ella no tiene dificultad y le cuenta todo lo que le pasa, con el fin de acompañarla en el dolor y aclarar las cosas entre ellas. Aclarando que el mal entendido fue provocado por la envidia que le tenía Celina, dice Nené ya que: al separarnos “lo hizo por envidia, mire, yo se lo que le pasaba a ella, era una puta que se dejo manosear por uno y por otro…Pero le quedo rabia de que yo me lo agarrara al hermano, y por eso le dijo a usted que a mí me había manoseado Aschero” (PUIG. 2000:26)


  1. La angustia

“…ahora no se que me pasa,

pienso si Celina no hubiese hablado mal de mi,

a lo mejor a estas horas Juan Carlos estaría vivo

y casado con alguna buena chica o conmigo”

(PUIG. 2000:18).


Nené, está escribiéndole otra carta a doña Leonor, que es la mamá del difunto Juan Carlos Etchepare, en la que le transmite su pesar… es en este contexto de crisis somática y de apretura intelectual por la que atraviesa Nené, en que ella se experimenta desarraigada se siente sola, profundamente aislada, es quizás uno de los matices que mas peligroso hacen este momento de dolor al contemplar un pasado, que es pasado (perdón por la redundancia), por lo tanto ya no se puede cambiar, pero que ella trata de dejarlo a través de la conversación, la misma que le ayudará a desahogarse y/o vaciarse de toda esa pesadumbre que llevó consigo a lo largo del tiempo, aquella estrategia tiene una eficacia psicológica que el psicoanálisis pondrá en relieve.


Después de esta crisis somática y espiritual, que el desarraigo trae consigo, viene, por tanto, esta reanudación de posiciones, que no sería nada más que la reestructuración de la propia vida. La necesidad, de fe, en un gran amor que de sentido a su existencia, para lo cual Nené, recurrirá al pasado en busca de esta realidad, porque nada de lo que le ofrece el presente es capaz de saciar esta necesidad imperiosa, vemos por tanto, que los impedimentos surgidos y las nuevas disyuntivas planteadas en el transplante de esta nueva vida originan un aislamiento, una crisis de escepticismo que se hace ineludible, cuando algo te devuelve a tu realidad inacabada. Ante esto Nené busca enfrentarse con ella. Para ella a llegado, por fin, la hora de la superación tras un desequilibrio nervioso, que lo vemos en las ocho primeras cartas y la crisis corporal y anímica, provocadas por el desarraigo(Cf: PUIG.2000:11-26). Pero a pesar de los pesares, que experimenta, notamos que sigue habiendo en Nené: fe, esperanza y amor; en donde la superación es un hecho y la aparición del pensamiento positivo es muestra de aquello.


  1. Entre el deseo y el respeto

Aquí estamos ante un problema, que el crecimiento provoca en todas las personas: el despertar conciente del instinto sexual, lo que en la novela Puig nos presenta de modo absorbente, del todo acapararte, aquí queda registrado como una mas de las tendencias humanas fundamentales del autor. Con importancia, desde luego, pero sin exclusivismo... ¿Cuáles son las características, de Nené, desde este punto de vista?

Llama poderosamente la atención el concepto sano, que tiene esta muchacha del instinto sexual. Hay tres pasajes típicos en la obra que fundamenta nuestra afirmación.


El primero, casi al comienzo de la segunda entrega, cuando Nené le cuenta a doña Leonor, lo acontecido con el Doctor Aschero, que al parecer llegó a ser ese el motivo último por el que le habrían hecho terminar con Juan Carlos (Cf.: Puig.2000: 26).


El segundo lo encontramos ya cuando pregunta Nené a Juan Carlos:”… ¿y después me vas a seguir queriendo?... ¿por qué los hombres son así? ¿No te conformas con tenerme abrazada?” (PUIG. 2000:117). Por último podemos decir que Nené realmente quería saber, si Juan Carlos la amaba, ya que estuvo con muchas mujeres en intimidad, pero menos con ella…

Antes de exponer este ultimo momento de la obra, digamos que Juan Carlos era un muchacho normal, que siente atracción por las mujeres, lo cual experimenta con mucha claridad. Pero no pierde el sentido del respeto fundamental para con Nené, una concepción del todo quijotesca y limpia, que contrasta con la actitud que toma con las demás mujeres…


Con estas características hay que decir que su atracción por la mujer queda muy acentuada. Es una atracción aun un poco platónica, sin fijar, todavía, que se manifiesta repetidas veces en la obra.


CONCLUSIÓN


Lo que hemos tratado de hacer es, en resumidas cuentas, que si bien la literatura tiene su autonomía, no debemos negar su relación con la vida intima de los personajes y con su historia. Y ante eso es que creemos que estamos ante una obra literaria muy interesante, en el sentido de que Manuel Puig introduce un nuevo género, denominado: “...la narración conversacional o bien el del relato de la conversación, el ejercicio de un modo de hacer literatura que difiere con lo que hasta el momento se entendía por literatura en el contexto de la serie nacional, determina la inscripción de lo nuevo, en aquel sentido en que las vanguardias del veinte otorgaran a la preferencia por la novedad o lo inédito, en tanto modificación de los modos y los efectos de lectura, de producción y recepción de la obra de arte” (CASTILLO C. 2004). Por lo mismo es importante resaltar el modo peculiar de abordar y graficarnos los procesos críticos, por los que atraviesan los personajes, y las decisiones que toman, intentando responder a las circunstancias por las que atraviesan.


Para finalizar este pequeño trabajo, quisiera servirme de una de las “Oraciones a quemarropa: misterio de la persona”, escrita por: Luís Espinal, jesuita torturado por la dictadura militar; para graficar de alguna manera la vida y las historias anónimas, de muchas personas, con las que nos topamos día a día…


Misterio de la persona


La monotonía externa de las personas

nos engaña;

no sabemos cuánta bondad se consume

debajo de las cenizas.

Cada persona lleva sus heridas,

su sensibilidad inexpresada,

el vértigo de su soledad.

Hay lágrimas detrás de muchos ojos

al parecer risueños.

Aún la persona más vulgar o despreciable

encierra su misterio;

si lo descubriésemos la llegaríamos a amar.

Vemos a estas personas

que pasan a nuestro lado, por la calle,

¿qué sentimientos se esconden

detrás de su maquillaje o su urbanidad?

Entre ellos está el héroe,

el suicida, el traidor;

pero ¡quién lo iba a pensar!

Cuando lo sepamos será ya demasiado tarde...

Has dejado, Señor,

una huella infinita en nosotros;

danos una actitud religiosa

ante el misterio de las personas.

Haznos delicados para no profanar

el misterio humano.

No queremos encerrar la persona

en un concepto o en una fórmula.

Enséñanos a desconfiar

de nuestra primera impresión,

recordando que la realidad

es más grande que nuestra inteligencia.

Danos un amor que nos permita

acercarnos sin tristeza,

a la barrera infranqueable del “tú“ del prójimo.

Ayúdanos a superar el conocimiento

y la posesión (que es egoísmo),

para llegar a la comprensión y la entrega (que es amor).

Haznos el milagro, Señor,

de que el egoísmo no se nos disfrace de amor.

Y danos la alegría del amor verdadero

que se apoya en la fe a la persona.

Quisiéramos saber darnos en la oscuridad,

creyendo que Tú tienes mil manos humanas

extendidas, pidiendo amor.

Que demos aún sin ver los ojos del que recibe,

aún sin sentir el calor de su mano.

Danos la sobriedad de contentarnos

con las migajas de intimidad

que cada uno quisiera ofrecernos.

Y enséñanos a darnos

antes de que nos lo pidan.

Luís Espinal, sj.


BIBLIOGRAFÍA

CASTILLO, Carolina.

2004 “Manuel Puig y la novela de la conversación: El gesto de un narrador vanguardista”. Universidad Nacional de Mar del Plata. El URL de este documento es: http://www.ucm.es/info/especulo/numero28/narvang.html.

ESPINAL, Luís.

1991 “Oraciones a quemarropa: misterio de la persona”. Editorial Qori Llama. Sucre.

PUIG, Manuel.

2000 “Boquitas pintadas”. Editorial Biblioteca Argentina serie clásicos. Barcelona.

WHITTAKER, James - WHITTAKER, Sandra.

1990 “Psicología: motivación y conducta”. Editorial McGRAW-HILL. Mexico.

BOQUITAS PINTADAS FRENTE AL ESPEJO

Introducción.-
“Boquitas pintadas” de Manuel Puig, es un texto diferente. Señalado por el autor como folletín se presenta en tres capítulos; cada capítulo va dándose por “entregas” en una secuencia paralela, donde el tiempo se detiene, retrocede, se bifurca y se cierra; el futuro espera y el pasado fluye volviendo como algo fáctico. Si bien el carácter del folletín gira en torno a su función conativa y a su forma externa de presentación, el texto denota una lectura en sí misma porque no se queda en el ejercicio de producir un efecto determinado en el lector a partir de un mínimo de información, sino que, por el contrario posibilita más de una adecuada interpretación.
Las entregas son unidades cerradas que se suceden en tiempos paralelos, pero no se alimentan unas de otras, como sucedería en las entregas del folletín, donde la entrega posterior es continuación de la anterior. Cada una de ellas narra los acontecimientos como una reconstrucción variable dentro de una secuencia de hechos que establecen distintas probabilidades en su resolución. No induce al lector hacia lo obvio, por el contrario lo que acontece no produce entusiasmo o irritación; tampoco el desenlace atañe a la celebración o al triunfo de la bondad y de la inocencia.
Es un texto literario diferente. La narración describe causas, no se preocupa de los efectos. La historia se desenvuelve en un continuo intemporal, entre cartas, recuerdos y reminiscencias. los personajes se desnudan solos entre el decir y el pensar que presentan con las ambivalencias características de todo ser humano. Los personajes narran la historia y de esas historias yuxtapuestas se construye el conjunto armónico, la unidad de Boquitas Pintadas.
Una historia narrada por entregas.-
I. BOQUITAS PINTADAS DE ROJO CARMESÍ.
1° ENTREGA:
Como caracteriza a cada entrega, el inicio está dado por epígrafes con las letras de un bolero o un tango como preámbulo y que también guarda relación con lo personajes en cuestión. Es como la música de fondo en una película, música que anuncia la presencia de un personaje en particular y que mantiene vivo su perfil en tanto se desarrollen las acciones. Es un elemento que va cobrando fuerza en la medida que caracteriza a cada uno de los personajes.
“Era...para mí la vida entera... es la letra de la melodía que acompañará las cartas escritas por Nené a Doña Leonor a causa del fallecimiento de su hijo Juan Carlos. A partir de la escritura de las cartas el lector tiene que construir las piezas que el narrador impersonal y objetivo va dejando en nuestra retina cual si fuese una cámara, las imágenes captadas con minuciosidad subrayando los rasgos externos e internos de los personajes y las acciones que en forma de didascalias nos demarcan tiempo, espacio y la escenografía.
Juan Carlos fue, es y será el eterno amor de Nené. Ella se nos presenta con sus recuerdos y sus miedos. Después de escribir la tercera carta, prende la radio y escucha un tango. “[...]El tango narra la desventura de un hombre que bajo la lluvia invernal recuerda la noche calurosa de luna en que conoció a su amada y la subsiguiente noche de lluvia en que la perdió, expresando su miedo de que al día siguiente salga el sol y ni siquiera así vuelva ella a su lado, posible indicio de su muerte” [...]. El tenor de las cartas y la letra del tango describen la emoción y el sufrimiento de la protagonista y son por demás descripción de lo que ha venido aconteciendo. La muerte citada en el tango viene ligada al parecer de Nené cuando escribe: “Al sobre lo tocan en el correo muchas manos, pero la hoja de adentro no la había tocado más que Juan Carlos [...] la hoja de adentro sí que es una cosa bien íntima”, cuando después frente al espejo ella trata de [...] reconstruir un peinado en boga algunos años atrás”. Después de esto, la cuarta carta queda plegada en el bolsillo de su delantal. En la quinta carta Nené acusa no haber recibido respuesta a la cuarta. La sexta carta está llena de reproches en un juego de presente y pasado que termina con la nota del periódico: “[...] ¡cuántos, cuántos solemos andar por este histriónico mundo llegando diariamente al final de la etapa sin lograr saber qué papel hemos estado desempeñando en el escenario de la vida”[...]. Luego [...] “esconde el sobre entre las servilletas y enciende el calefón a gas para lavar los platos [...] Esta carta comenzó con querida señora a diferencia de las demás.
2° ENTREGA: “Charlemos, la tarde está triste...”
Después de cuatro semanas de no recibir respuesta alguna, - si es que ella envió las últimas cartas...-, Nené escribe cambiando nuevamente el encabezamiento a Doña Leonor querida. Tal como describe el epígrafe, la tristeza es una presencia continua que la lleva a escribir confesiones, penas, angustias, rabias que renacen como heridas mal curadas y estalla en el grito desesperado que sale de la garganta como aquel nudo que se queda atravesado. Al Final ella escribirá [...] “Ojalá no hubiese venido, pero ya estaría escrito que debía ser así, en el libro del Destino” [...]. Señal de su decaimiento es el hecho de no haberse peinado en todo el día. La ausencia de didascalia de hecho es sugestiva. La siguiente carta, encabezará con: Mi querida amiga. A través de sus recuerdos se dibuja a la protagonista, su pasado vuelve a pedacitos en una mezcla de tristeza y soledad. Soledad antigua, soledad presente, donde las imágenes fluyen en cámara lenta y donde el tiempo pasado se adelanta al presente. “No aguant[a] más esta vida, todos los días lo mismo. El presente es un dolor de cabeza y el pasado la sofoca. La infelicidad del pasado parece recordarle su infelicidad presente, y ella se confiesa aferrándose al papel donde las letras quedan muertas. Esto es significativo cuando más tarde ella “rompe [la carta] en pedazos”.
En la siguiente carta recupera el encabezamiento de: Querida Doña Leonor. El tenor es muy diferente, vuelve el aire formal y disfraza el contenido con el contenido obvio de quien quiere aparentar firmeza y seguridad. Utiliza la agresividad como herramienta para definir una situación que la molesta. En posdata escribe: “Si no me contesta, ésta es la última carta que el escribo”.
3° ENTREGA: Deliciosas criaturas perfumadas, quiero el beso de sus boquitas pintadas...
En esta entrega el narrador se diluye y son los objetos los que se presentan como mediadores, el álbum de fotografías nos va narrando las distintas situaciones a partir de las cuales el texto se enriquece porque los hechos se van dando paralelos, es decir, los detalles descritos en uno como en otro personaje coinciden en los efectos pero las causas son distintas, los personajes son distintos y las miradas hacia el mismo hecho se dan desde ópticas diferentes. Son los objetos mudos los que cuentan las historias. las fotos de Juan Carlos, el detalle de la habitación de Mabel, el texto detrás de la fotografía. El mismo recorte del periódico, la sección Correo del corazón..., el “espíritu confuso” y el miedo frente a la posibilidad de contagio con relación a Juan Carlos y su enfermedad. Los recortes, las citas de películas se contraponen al muro posterior que colinda con la comisaría y desde donde las experiencias físicas y tangibles de Mabel no entrarán en conflicto con sus dudas.
4° ENTREGA: ...”sus ojos azules muy grandes se abrieron...”
El narrador describe minuciosamente el quehacer de los personajes durante un día. Lo interesante de esta descripción está en las diferentes miradas que tiene el mismo hecho. Por ejemplo: cuando [...]”Nélida abrió los ojos más aun al ver que Juan Carlos estiraba una mano y arrancaba una rama”, y en el texto referido a Juan Carlos: [...]“Soltó bruscamente a Nélida y dio un paso hacia el cerco del ligustro. Con rabia arrancó una rama”. En este juego también de observa la dualidad, desde el momento mismo de la presentación de los personajes como palabra y pensamiento. La palabra anuncia algo que la mente niega, disfraza y burla. La narración de los hechos en cada caso denota de la misma forma la característica del perfil de los protagonistas, fisonomía, carácter, educación y estrato social.
5° ENTREGA: “...dan envidia a las estrellas, yo no sé vivir sin ellas...”
Mabel durante sus clases, Mabel por las tardes... La cama de Mabel...
La entrega anterior contenía la historia de Nené y Juan Carlos, en esta se describe el día de Pancho, Antonia y de Mabel. Historias que se entrecruzan en determinados momentos y que definen situaciones límite y donde se confunden víctima con victimario. Nuevamente está en juego la dualidad y los rasgos de uno y otro no son definitorios, sino que más bien son circunstanciales.
6° ENTREGA: ...”una lágrima asomada yo no pude contener”.
El campamento provisional del Circo gitano. El diálogo a partir de uno de los personajes y donde se suponen preguntas y respuestas del otro. Es como ver la imagen de uno de ellos en primer plano mientras que nos imaginamos al segundo.
7° ENTREGA: ...”todo, todo se ilumina”.
La cartas de Juan Carlos a Nené. Instantes de ella en los que todo se le ilumina. Vuelven las didascalias, vuelve el narrador a mostrarnos el escenario. Las acciones se repiten, Juan Carlos escribe, en la pieza 14 corrigen la ortografía. Surgen las preguntas del ocupante de la pieza catorce.
8° ENTREGA: “Yo adivino el parpadeo/ de las luces que allá lejos/ van marcando mi retorno/ [..]
A Nené que en la entrega anterior ...”todo se le ilumina” en esta entrega “las luces que a lo lejos van marcando [el] retorno” de la razón de su vida, recibe en las cartas la promesa de empezar “una nueva vida y [estar] unidos para siempre” con Juan Carlos. Pero en esta ocasión Juan Carlos no sólo pide la corrección de la ortografía sino que pide ayuda para la redacción. A continuación son muy sintomáticas las imágenes y las palabras que cruzan por la mente del joven. La jeringa, sus costillas, Nené, el grito de dolor...las costras arrancadas por Nené...
La siguiente carta corta, precisa, en borrador anuncia su regreso.
II. BOQUITAS AZULES, VIOLÁCEAS, NEGRAS.
9° ENTREGA: ...”Si fui flojo, si fui ciego,/ sólo quiero que comprendas/ el valor que representa/ el coraje de querer”
Recapitulación en la cual se define la suerte de Juan Carlos, su vida, el trabajo, sus relaciones amorosas. Pero en esta entrega vuelve a plantearse el paralelismo que es ya característica en el texto. Preguntas y temores de cada uno de los protagonistas un día común y especial. ¿Cuál es el mayor deseo? ¿Cuál es el mayor temor?
Raba da a luz, Pancho está ausente.
Las escenas se dan como flash back. La carta de Nené a Mabel al poco tiempo de casarse, en la cual le cuenta a su “amiga” la ceremonia y le agradece por el regalo. Y el dolor de cabeza de Nené cuando llega su esposo, que es el mismo dolor de cabeza que hoy la aqueja...
10° ENTREGA: ...vos tenés el alma inquita de un gorrión sentimental...
El diálogo se presenta entre Raba y Nené. Sostienen conversaciones por teléfono, al término de las cuales el narrador diluido en las didascalias redondea las escenas y cierra la historia.
11° ENTREGA: Se fue en silencio, sin un reproche, había en su alma tanta ansiedad...
La descripción de las prendas que escoge Raba para lavar, la misma acción de lavar frente a los pensamientos que van uno tras otro en una secuencia brutal concatenando la tragedia, se producen como imágenes con un fondo musical determinado por la letra misma y los efectos, la sangre, el pollo, el cuchillo. Todas las imágenes se salpican sobre el lienzo y nos informan de la muerte a través de los efectos y de la imaginación. Y vuelven a ser las cartas las que narran el suceso que causa revuelo en el pueblo. La noche, el muro, los celos que describen el sexo escondido, prohibido, la experiencia, la rabia, la hipocresía quedan detrás de la imagen de la higuera en la oscuridad de la noche.
12° ENTREGA: ...fue el centinela de mi promesa de amor...
Los extractos de la Policía describen los hechos acaecidos en el pueblo. El diálogo que a continuación sigue se caracteriza por el juego que Puig establece entre los personajes cuando hablan, las palabras expresan lo contrario de lo que sus mentes piensan; y los dos mensajes fluyen simultáneos -aunque contradictorios- del personaje como si fueran uno solo, marcando del mismo modo a las emociones.
13° ENTREGA: ...las horas que pasan ya no vuelven más.
Los árboles que crecen inclinados, las ramas oblicuas, Buenos Aires, el departamento de Nené, y Mabel que la visita; ambas enamoradas de la misma persona. Entablan una conversación en la que lo que escuchan no es lo que sienten, donde la palabra recubre la realidad. Y así como el cigarrillo de Mabel deja un hueco en el mantel, sus palabras dejan en Nené una duda producto de la intriga.
14° ENTREGA: ...la golondrina un día su vuelo detendrá...
De la misma forma que en las escenas donde la gitana lee la suerte en un diálogo de uno y donde el interlocutor está implícito, Mabel en el confesionario va revelando la otra cara de los hechos, la verdad expresada donde a la vez queda sepultada, por el mismo silencio que envuelve al secreto de confesión. La muerte de Juan Carlos a la misma hora que Nené pasa con un trapo enjabonado el piso de la cocina, la misma hora que Mabel lleva a tomar el sol a su hija, o que Raba decide matar al pollo colorado. Las vidas transcurren paralelas cerrando su historia, el mismo día y a la misma hora. En todo el texto es lo que va a caracterizar su escritura.
15° ENTREGA: azul como una ojera de mujer / como un jirón azul, azul de atardecer.
Celina contesta las cartas de Nené fingiendo ser su madre y pretende destruir a Nené con el golpe de gracia. Pese al tiempo y la distancia ella la sigue odiando. Las cartas que escribe desencadenarán el final y definirán las vidas de los personajes en el tiempo de narración de la 1° entrega. El presente, que cabe en dos conversaciones: Celina con su madre y Nené con la viuda Elsa Di Carlo.
16° ENTREGA: “Sentir, / que es un soplo la vida/ que veinte años no es nada/ que febril la mirada/ errante en la sombra/ te busca y te nombra.
Con el aviso fúnebre de Nené q.e.p.d. el futuro empalma con el presente de forma insospechada. Antes de llamar a su lado a su madre muerta pide que la entierren con las cartas de Juan Carlos, el mechón de cabello de su única nieta, el reloj infantil, y su anillo de compromiso. A la hora que Nené muere, las vidas de los protagonistas cierran el telón y las letras de las cartas de Juan Carlos van desapareciendo una tras otra en el fuego y el lector puede verlas mientras el papel se quema y se encrespa tornándose en café rojizo y luego en negro hasta quedar convertidos en ceniza.
El texto literario no es folletín.-
Si bien el autor subtitula con el nombre de folletín, el texto es literario por la forma de representación de las distintas situaciones que permiten al lector distanciarse de la obra, contemplar e interpretar el contenido. Se puede argumentar que desde la representación, literatura y paraliteratura pueden conciliar en un diálogo cuando se activan simultáneamente.

19 mar de 2009

Manuel Puig y la novela de la conversación.


El link del ensayo anunciado en el post anterior, que a lo mejor también les sirve de algo: http://www.ucm.es/info/especulo/numero28/narvang.html.

Piglia sobre Puig


Para facilitarse la escritura del ensayo sobre Manuel Puig y su novela Boquitas pintadas, les copio a continuación un breve pero revelador ensayo del también escritor argentino Ricardo Piglia (al que leeremos hacia el final del semestre). Si deciden hacer uso de él, o del otro ensayo que les copiaré en la siguiente entrada, cítenlo apropiadamente.



Manuel Puig y la magia del relato
por Ricardo Piglia

Una rosa es una rosa. La apoteosis de Manuel Puig es el film de Woody Allen La rosa púrpura del Cairo que es, por supuesto, un homenaje explícito al mundo del narrador argentino. Esa muchacha sencilla y mal casada, especie de Madame Bovary fascinada por el cine, es una heroína típica de Puig. Y la historia parece sacada de sus novelas (si bien Puig es mucho más sutil y alusivo). El cine plagia el mundo de quien supo encontrar en el cine el modelo mismo de su imaginario.

La educación sentimental. El gran tema de Puig es el bovarismo. El modo en que la cultura de masas educa los sentimientos. El cine, el folletín, el radioteatro, la novela rosa, el psicoanálisis: esa trama de emociones extremas, de identidades ambiguas, de enigmas y secretos dramáticos, de relaciones de parentesco exasperadas sirve de molde a la experiencia y define los objetos de deseo. Puig ha sabido aprovechar las formas narrativas implícitas en ese saber estereotipado y difuso.


Modos de narrar. Puig ha sabido encontrar técnicas narrativas en zonas tradicionalmente ajenas a la literatura: las revistas de modas, la confesión religiosa, las necrológicas se convierten en modos de narrar que permiten renovar Las formas de la novela. Al mismo tiempo manejó siempre los procedimientos más intensos del relato (el suspenso, el escamoteo de las identidades, las revelaciones sorpresivas, las omisiones y las implicancias oblicuas, el desenlace sorpresivo y brutal) e hizo ver que el interés narrativo no es contradictorio con las técnicas experimentales. El collage, la mezcla, la combinación de voces y de registros que rompen con los estereotipos de la novela tradicional se convierten también en un elemento clave del suspenso narrativo.

Después de la vanguardia. Puig fue más allá de la vanguardia; demostró que la renovación técnica y la experimentación no son contradictorias con las formas populares. Comprendió de entrada qué era lo importante en Joyce. "Yo lo que tomé conscientemente de Joyce es esto: hojeé un poco Ulises y vi que era un libro compuesto con técnicas diferentes. Basta. Eso me gustó." Por supuesto, ésa es toda la lección de Joyce, multiplicidad de técnicas y de voces, ruptura del orden lineal, atomización del narrador. Un escritor no tiene estilo personal. Escribe en todos los estilos, trabaja todos los registros y los tonos de la lengua.

Los siete libros. Todo Puig está en su primera novela. La traición de Rita Hayworth es su obra máxima y una de las grandes novelas de la literatura argentina. En ese libro Puig encuentra, a la vez, un mundo narrativo y una técnica. Define lo que podemos llamar "el efecto Puig": esa marca que lo hace inimitable (pero fácil de plagiar) y lo distingue en la literatura contemporánea. Con Boquitas pintadas logra un espectacular éxito de público, conquista el mercado internacional y se convierte, de hecho, en el primer novelista profesional de la literatura argentina.

Policíasy criticos. Los efectos contradictorios de ese éxito están narrados en The Buenos Aires affaire , que es una versión cifrada de las luchas y la competencia que definen el ambiente literario. La novela debe ser leída en la rica tradición de relatos sobre artistas y escritores que existen en nuestra literatura (desde El mal metafisico o Adán Buenosayres a "El aleph", "El perseguidor", "Escritor fracasado" o Aventuras de un novelista atonal). Puig convierte en novela policial la historia de un artista perseguido por un crítico asesino. La pintora que trabaja con restos y desechos que recoge en la basura es una transposición transparente del arte narrativo de Puig, construido con formas y materiales "degradados" y populares. Esa versión paranoica y sagaz del mundo literario argentino (con sus alusiones a "Primera plana" y a la lucha por el prestigio y el reconocimiento) es al mismo tiempo una venganza y una despedida: ese mismo año Puig abandona la Argentina.


La verdad y la ficción. En sus cuatro novelas siguientes la voluntad documental e hiperrealista de Puig se resuelve con una innovación técnica que lo coloca en la mejor dirección experimental de la narrativa contemporánea. Puig comienza a usar el grabador y la transcripción de una voz y de una historia verdadera a la que somete a un complejo proceso de ficcionalización. Valentín Arregui en El beso de la mujer araña ; Pozzi en Pubis angelical ; Larry en Maldición eterna a quien lea estas páginas . Son personajes y vidas reales a las que Puig contrapone una voz ficcional que dialoga y las enfrenta: Molina, el preso homosexual en El beso; Ana, la muchacha que se muere de cáncer en Pubis; el viejo enfermo y paralítico en Maldición. Ese contraste (exasperado hasta el límite en la magnífica Maldición eterna, la mejor novela de Puig desde La traición) crea un extraño desplazamiento: Puig ficcionaliza lo testimonial y borra sus huellas.

Un crimen. El crimen que se narra en Boquitas pintadas condensa bien el mundo narrativo de Puig. En esa muerte y en el desplazamiento de las culpas se tejen, más nítidamente que en toda la novela, las relaciones jerárquicas que sustentan la intriga y los elementos melodramáticos que acompañan un mundo de rígidas diferencias sociales. La malvada de buena familia, la sirvienta engañada, el cabecita negra, la niña bien, la madre soltera, el policía ambicioso: las figuras del folletín están en primer plano, aunque el crimen no ocupe el centro de la novela. Se ve por otro lado allí un aspecto de Boquitas que a menudo ha estado disimulado por la lectura "paródica" del texto: las relaciones de violencia y engaño que definen la trama social y que Puig ha ido poniendo cada vez más en la superficie de su mundo narrativo.


Extraído del libro "LA Argentina en pedazos" de Ricardo Piglia© 1993 Ediciones La Urraca